Cuando el alma ya no puede más
- camilo castellanos

- 19 dic 2025
- 2 Min. de lectura
...y aun así decide seguir.
Hubo días en los que el alma ya no podía más.
Días en los que caminaba con el peso de heridas que nadie vio jamás.
Días donde perder parecía la única constante.
Y aun así, algo dentro mío habló.
No fue motivación.
No fue fuerza.
Fue una voz baja, casi invisible, que me dijo: “Vuelve a creer.”
Era mi fe.
Y entendí algo clave: si no me rendí antes, no me voy a rendir ahora.
El dolor no te rompe: te revela
Aprendí que de cada lágrima —gota a gota— nace una fuerza distinta.
No la fuerza que grita.
La fuerza que sostiene.
Sé lo que es tocar el infierno.
Querer cerrar todas las puertas.
Quedarse sin aire, sin consuelo, sin respuestas.
Sé lo que es pensar que ya no hay salida.
Pero también sé algo más profundo:
sé del milagro que aparece cuando decides seguir, cuando eliges mirar con otros ojos aquello que un día te hizo sufrir.
No porque deje de doler.
Sino porque deja de gobernarte.
El momento en que dejas de buscar afuera
Hubo un punto de quiebre para mí.
Un instante silencioso pero definitivo.
Entendí que me tengo a mí.
Y eso es más que suficiente.
Porque dentro de este pecho vive un fuego que no se apaga.
Un espíritu que, aun cansado, sigue de pie.
No por orgullo. sino por dignidad.
Aprendí que no siempre se trata de sanar rápido,
sino de no abandonarte mientras duele.
Si yo pude, vos también puedes.
No importa el dolor que estés sintiendo hoy.
No importa cuántas veces sentiste que te rompiste en mil pedazos.
Si yo pude levantarme de cada caída,
Tú también puedes.
No porque seas fuerte todo el tiempo,
sino porque incluso en tu fragilidad hay algo que resiste.
Siempre hay una razón para no dejarte caer del todo.
Para abrazar tu historia.
Para agradecer incluso lo que dolió.
Porque te formó.
Porque te trajo hasta acá.
Porque todavía estás vivo/a.
En la noche más oscura, siempre nace una luz
No una luz que te empuja.
Una luz que te espera.
Y cuando estés listo, cuando el cuerpo, el alma y la historia se alineen, vas a verla.
No porque el dolor desaparezca, sino porque ya no manda.
Si llegaste hasta acá leyendo, no es casualidad.
Algo de esto te pertenece.
Y si hoy estás en tu noche más oscura, recuerda esto:
siempre, siempre, nace una luz.
Camilo Castellanos.





Comentarios