Vivimos en un mundo acelerado. Hacemos, producimos, respondemos, cumplimos. Pero casi nadie se detiene a mirar Nadie te enseñó a observarte Y después aparece la frustración: “Entiendo lo que me pasa, pero sigo igual”. “Sé que tengo que cambiar, pero no puedo”. “Repito las mismas relaciones, los mismos errores, el mismo cansancio”. No es falta de voluntad. Es falta de observación real . El problema no es que no cambies, es que no te estás viendo. La mayoría de las personas cre